15.9.07

Reflexiones en 15 de septiembre a las 10:41 P.M.

Creo que era frase de Samuel Ramos, no recuerdo, pero decía algo así como que cuando México llegaba a la fiesta, ya estaban apagando los candiles...


Bef me invitó a pasarla en su casa, pero tengo un chingo de trabajo, no tengo dinero ni para el taxi, y si bien me encanta andar en bicla, no sé que me da ir a esta hora de la Del Valle a la Anzures...

Así que me puse a reflexionar, y ya tenía un rato que no lo hacía por acá.
Voy en modo de monólogo, asi que si no le entienden, pos pregunten y sirve que así me dan bola para explayarme:


En lo personal creo que la situación de México dista mucho de lo que llamamos:
Primer Mundo
obvio ¿no?

El deseo de "modernidad" o de estar a la altura de ese "Primer Mundo" solo ha sido una inagotable fuente de frustración y sensación de derrota, quizá sea hora de abandonar tal pretensión y empezar a limpiar la casa. Lo primero es reconocer y entender nuestra condición de país dependiente y premoderno camuflado de moderno e independiente antes de siquiera pensar en resolver algún problema, si es que lo hay o si en verdad quermos resolver algo. Si queremos que la cosa cambie primero debemos... bueno, sí, ponernos a trabajar, pero además: dejarnos de contar la gran mentira de que somos un país con procesos civilizatorios concluidos: desde la conquista comenzamos con un proceso civilizatorio indígena que se truncó con la intromisión de occidente, se comenzó un proceso de hispanización que nunca sustituyó del todo al indígena, después un proceso de independencia que no se concluyó al retomar formas de gobierno propias de la etapa anterior, y así vamos agregando procesos que no se concluyen: ilustración, reforma, modernización y ahora globalización y ninguno arraiga y ninguno se termina, solo se sedimentan para adaptarse a las condiciones externas. La única constante es la estructura de gobierno que hemos adoptado desde entonces: una especie de pirámide de cacicazgos que funciona desde los aztecas, se refuerza con los españoles y se sostiene de manera más o menos accidentada en la ilustración, se estabiliza en la modernidad durante el periodo de nacionalismo burgués, y se mantiene hasta la fecha. Esta pirámide de cacicazgos es una forma de gobierno premoderna, es decir, previa al estado moderno burgués, y que ahora encaja perfectamente con una etapa de capitalismo salvaje que viene de la mano de la globalización.

¿Viendo esto, de verdad se debería formalizar la migración a un sistema parlamentario o semiparlamentario?

Este "avance" se hará porque es ahora el camuflaje ideal para el nuevo tiempo, y nos sabe a retroceso porque en el fondo intuimos que es un falso avance. Lo que en realidad está pasando es que los cacicazgos que forman parte de la pirámide se reacomodan para este nuevo momento donde la figura del tlatoani (yo la llamaría mas bien "capitanía presidencial") ya no es necesaria. El Presidente funcionaba como un pivote que conciliaba las fuerzas de los cacicazgos, garantizando así la estabilidad necesaria para mantener en sua lugar a la oligarquía hegemonica. Este modelo se agotó en el 68, Tlatelolco solo fue el síntoma de que ya los métodos del "desarrollo estabilizador" se habían agotado. Ahora que los cacicazgos cambiaron, éstos se han desplazado y ya no todos se aglutinan en torno al PRI. Hará falta replantear estas "capitanías" que en verdad son electas por los cacicazgos, no por los votantes, y para que puedan ser removidas por estos cacicazgos en caso de que no funcionen. La lección que Fox dejó a la oligarquía es que no puede depender de un "capitán" incompetente en caso de que se equivoquen en su elección, y ahora están buscando la manera de mantener su proyecto de hegemonía de clase sin depender del aparato de Estado. Por eso creo que derivaremos a un sistema oligárquico-parlamentario. Si Calderón no cumple las espectativas de la pirámide de cacicazgos, que parece que no lo va a hacer, la tendencia será a convertir al Presidente en un fetiche similar a la familias reales, que en verdad no tienen mucha injerencia en los asuntos de gobierno y sí canalizan mucho del descontento social. Cuando gane un "izquierdista" con la "imparcialidad" mediática y elecciones "limpias", ya habremos entrado a la nueva etapa de la simulación y se renovará la sensación de que tenemnos las riendas del país en nuestras manos.

Pero mientras no cambie la estructura del país, no cambiará nada.

Retomando aquella inquietud de que por qué en México no se desarrolla la tecnología: educación, ciencia y tecnología son temas entrelazados, y su desarrollo depende de la estructura social. Una cosa que tiene nuestro
sistema educativo, que va de bajada, es que nos brinda capacitación mínima para el trabajo pero no nos enseña a establecer vínculos entre lo que aprendemos y la realidad social, es lógico en una estructura social que no está pensada para desarrollarse sino para depender. Para mantener la dependencia hace falta una población acrítica, pero eso es imposible, la especie humana constantemente genera una dosis de individuos críticos y emprendedores, forma parte de nuestra naturaleza, es imposible frenar la inteligencia. Entonces lo que se promueve es un sistema de enseñanza que impida establecer los vínculos necesarios para deducir y utilizar la realidad, un sistema de enseñanza que nos impida establecer las relaciones entre las donas Bimbo que me estoy llevando a la boca, los macuarritos que trabajan frente al estudio construyendo un edificio de depas para nuevo rico y un texto de Ikram Antaki sobre la belleza. Un sistema educativo así, es necesario para mantener nuestra sociedad (la mexicana) como la tenemos, tener científicos e ingenieros que no comprendan su lugar y su función en el aparato económico, izquierdistas que no comprendan el papel del burgués, y oligarcas que, gracias a que "no ven" relación alguna, no se hagan responsables de la influencia de sus decisiones en la población. para mantener este statu quo a la mexicana es necesaria una educación que nos divida, que no nos enseñe a trabajar en equipo, que no nos diga cómo sacar ventajas de nuestras diferencias para el bien común, pero que a pesar de ello nos aglutine en torno a los honores a la bandera para mantener el consumo dependiente y alejados de todo viso de autonomía, pero no todo es producto del "malévolo sistema", desde nuestro seno familiar la educación sentimental se ejerce para establecer fuertes vínculos de dependencia, empezando por la dependencia a la madre y terminando con las redes de complicidades extensivas hasta parientes en 4o y 6o grado. Estos vínculos sociales son mas similes a los que aglutinan las sociedades agrícolas que requieren del clan y la familia extensa para organizar el trabajo. Desafortunadamente, la mera mera estructura del país somos nosotros mismos.

Por estas condiciones, creo que México en su estructura se parece más a la Europa medieval, con el añadido de la injerencia extranjera: premodernos y dependientes: nuestra estructura social se parece más a las que existen en Filipinas, Tailandia, los países árabes y desde luego el resto de América Latina que a las del "primer mundo" ( a ver cuánto nos dura el terminajo que aquello ya va cambiando), por ello cuando analizamos nuestra problemática comparándonos con el "primer mundo", que sí ha cubierto sus sucecivas etapas civilizatorias, y pensamos por ejemplo, que los comicios deberían imitar a los de USA o Europa, estamos incorporando una lección ajena a un problema mal planteado. En estos momentos que USA entrará en una etapa de decadencia se abrirá un lapso que en México generalmente usamos par cambiar de patronazgo. En la independencia se cambió del español a los ingleses, en la Reforma de los ingleses a los franceses y en la revolución de los franceses a los gringos. Ahora parece que se comienzan a dar las condiciones del salto de la dependencia de los gringos a los chinos, en el trayecto el reacomodo de los cacicazgos puede dar paso a replantear las condiciones de relación con el nuevo patrón, y ahí nos caería bien una élite de corte burgués, ilustrada, pragmática y nacionalista con capacidad de organización social... ¡futa madre, es un chingo!

¿quién dijo yo?

¡Jojoy!


Bueno, ya me voy...
Y prometo ya no burlarme de nadie y tirar la hueva menos.
Esas actitudes dividen y eso es lo que nos mata.
Un abrazo a todos.

Felices fiestas, consuman mucho tequila (químico los pobres, la clase media
100% ágave y los ricos ediciones numeradas), compren banderitas mexicanas
(todas hechas en China), y canten muchas rolas del Potrillo (que ahora canta
pop en MTV latino), y cuando nuestro Presidente Felipe del Sagrado Corazón
de Jesús Calderón Hinojosa grite ¡Viva México!, todos juntos griten ¡VIVA!,
como si no se le debieran favores a Elba Ester Gordillo, al Gober
Precioso o a Ulises Ruiz.

¡VIVA MÉXICO, CABRONES!
¡Y que chingue a su madre el desarrollo tecnológico!
¡Yo quiero mi iPhone y mi Surface!



¡Yo también soy MEXICANO!


No, pos eso sí...


25 comments:

-- said...

Estuvo muy cabron tu text mi estimado Edgar. Gracias.

Perravida said...

Así es: VIVA MEXICO!!!!
Me cai que en México somos una mezcla de muchas culturas...LA RAZA COSMICA!!!! pero casi nadie está conciente de ello y de lo que eso significa...Para cambiar estructuralmente al país necesitamos contar con conciencia de clase (la conciencia en sí y para sí, que tanto planteaba Marx) pero no, lo más culero del asunto es que todos estaban como robotitos gritando VIVAAAAA, no hay conciencia colectiva y memoria histórica mucho menos chingada madre!!!!

Como me recordaste aquel libro de "Cristóbal Nonato"...

Edgar Clement said...

No lo he leído, lo voy a checar.

Perravida said...

Te lo recomiendo ampliamente!!!! hay una ceremonia del GRITO en un futuro México, que ya estamos viviendo...SE QUE TE VA A ENCANTAR, sobre todo por los laberinticos caminos que se entrelazan con Cristobal (que aun no nace) con muchísimos pasajes de la historia de México.

Perravida said...

Mírese master, si asté es rete leido y escribido:

Samuel Ramos establece un modelo de la psique del mexicano determinado por la historia del país. Entre las conclusiones a las que llega, podemos mencionar:

• La cultura en México es derivada porque se ha alimentado durante toda su historia de la cultura europea. La cultura indígena fue destruida totalmente.

• En el momento de su Independencia, los mexicanos quisieron ser una civilización moderna; pero sus posibilidades reales no se lo permitían. Así vivieron a partir de un ideal inalcanzable.

• A lo largo de su historia, los mexicanos no han sido ellos mismos, con sus cualidades y defectos, sino que ocultan su verdadero ser bajo la “imitación” de lo extranjero.

• La “imitación” de la cultura es el mecanismo psicológico inconsciente de defensa que, al crear una apariencia de cultura, libera a los mexicanos del sentimiento deprimente de la incultura.

• La evasión y desprecio de la realidad propia ha llevado a los mexicanos a la “autodenigración” y al “sentimiento de inferioridad”.

• Para sobrellevar esta sensación de inferioridad los mexicanos llevan una existencia ficticia que se distingue por ciertos rasgos negativos como la pedantería, la agresividad, el machismo, la inseguridad.

Todos estos rasgos son los que configuran el presente de la cultura y del hombre en México pues como Ramos afirma “la historia es el proceso viviente en que el pasado se transforma en un presente siempre nuevo”.

VIVA MEXICO CABRONES!!!!

Cuquita la Pistolera said...

Totalmente de acuerdo con tu idea de dependencia, entiendo, nos independizamos de España (políticamente) pero seguimos en una sociedad de castas, dividida en criollos e indígenas, al menos ese es el discurso que se cuela en lo que dicen las élites políticas y en un comportamiento social cotidiano. ¿Qué hay que celebrar en estas fechas? ¡Por favor! ¿"Viva México?¿Qué México?

Híjole, y citar a Vasconcelos en la actualidad me parece peligrosísimo. Justamente su idea de mestizaje reforzó las bases del racismo en México. Beatriz Urías Horcasitas en "Historias secretas del racismo en México" lo demuestra claramente...

Besos

Tonatiuh Moreno said...

Me parece muy acertado tu análisis. Creo que la aceptación es el primer paso insispensable para superar cualquier condición. La pregunta obligada sería: ¿Cómo hacemos para superarla? ¿Será posible construir modos propios de organización, más justa y sin pretensiones extranjerizantes?

Perravida said...

Cuquita claro que es peligroso Vasconcelos...y que otro referente podríamos tener si todos somos mestizos...no hay una identidad meramente mexicana, seguimos divididos!!!! No somos México..somos many Méxicos, depende desde en lugar que ocupes en una casta!!! Claro que no hay NADA que festejar!!! ¿Festejan qué, nuestra propia dependencia y nuestra feliz ignorancia?
VAya que triste....

Edgar Clement said...

Es peligroso mencionar a Cristo, a Buda... en el momento inadecuado. A Vasconselos solo hay que limpiarle su vena facista de supremacismo mestizo. Somos un país mestizo y eso puede ser una gran ventaja: en un mundo dividido podemos ser bandera de la conciliación... pero primero debemos dejar de dividirnos entre nosotros.

¿Será posible construir modos propios de organización, más justa y sin pretensiones extranjerizantes?

Claro... pero también es posible y obligatorio echar manos de las pretensiones extranjerizantes. Solo que hay que tomar del extranjero lo que nos beneficie a NOSOTROS, no a los EXTRANJEROS, o a los ricos, que desde nuestra perspectiva, son lo mismo. El desarrollo está en la incorporación, la apropiación y en la dirección: para eso necesitamos derribar prejuicios, pero teniendo claro a dónde queremos ir y por qué.

En lo personal quiero ser parte del mundo, no alejarme de él, pero quiero estar, si no en una situación justa, que eso es imposible, sí mas equitativa.

La sociedad de castas fue el intento colonizador por mantener el control a través de la división, y al menos en las clases dominadas: fracasó, los de abajo estamos más mezclados que la chingada, sin embargo tenemos el reflejo de la división.

Creo que tenemos que empezar a resetear la máquina. Nietzche decía que si la Historia nos inmoviliza, hay que olvidar la Historia, y hasta ahora la lectura que hemos hecho no nos ha permitido ni romper ni cambiar nada y solo nos ha lleando de una grandísima frustración: nuestra historia nos ha inmovilizado.

Hay que resetear la máquina:

Hace poco me encontré a un primo que había sido despedido de su trabajo unos años antes, cuando fue despedido andaba desesperado buscando trabajo, y me decía que haría cualquier cosa para no estar jodido, que no le gustaba estar jodido. Ahora que lo ví de nuevo ya tenía empleo, pero seguía jodido, comiendo mal, con la ropa vieja y estresado: estaba ahorrando para la fiesta de 15 años de su hija y no había acompletado para el salón, buscaba un "padrino" para ello.

¿Qué entendemos por justicia?
¿Qué entendemos por jodidez?
¿De veras queremos que las cosas cambien o solo es que no estamos contentos con el lugar que nos tocó vivir?

Si se estaba tan seguro de que la derecha era una hijeputa: ¿por qué no se organizó la gente más, aún teniendo a cuestas las recientes y numerosas lecciones del 88?

¿tan volátil es la memoria o es que en el fondo deseamos no recordar, deseamos ser derrotados y vejados?

¿De veras querremos cambiar o es que estamos en un punto de confort quejándonos sistemáticamente porque de otra forma tendríamos que enfrentarnos a una forma de ser que desconocemos y que por desconocida nos aterra?

Yo, la primera pregunta que me hago es:
En el fondo: ¿de veras querremos cambiar?

¿Cambiar qué?
¿Cambiarlo todo menos a mí?

Como dijo Chava Flores:
"Quisiera ser el mismo, pero rico"

¿De veras queremos que las cosas cambien o solo nos quejamos porque no nos gusta cómo está la cosa pero en el fondo no interesa cambiarla?

Que cambie todo, menos yo, porque yo estoy bien y el mundo mal...

No estaría mal si fueramos iconoclastas, pero ni lo somos, al final se nos frunce el culo.

Creo que tenemos que resetear la máquina. Apagar la razón y como Buda, hacernos las preguntas básicas:

¿De veras queremos cambiar?

Si la respuesta es sí:

¿Qué queremos ser?

Si la respuesta es sí:

¿Cómo le vamos a hacer?

... y después de meditar: actuar en consecuencia.

Parece bobo, pero creo que nadie lo está haciendo: por default la primera respuesta es SÍ, pero al final se actúa en sentido contrario, o planteando las estrategias que ya sabemos van a fracasar... en la vida social, y en la personal.

No veo respuestas convincentes para NOSOTROS en ninguna doctrina, pues ninguna es NUESTRA... lo que no quita que nos apropiemos una que otra, después de todo tenemos la ventaja de contar con la historia como fuente de experiencias, pero solo se aporvechará si la leemos para aprender, no para llenarnos el hígado de piedritas.

Cuquita la Pistolera said...

No estoy entendiendo. ¿De verdad consideran que México es un país mestizo? Otra vez es el discurso de las mayorías.

¿Le preguntamos a los pueblos indígenas de nuestro país si se consideran mestizos?

Y pa luego, creo que debemos tener ciudado al hablar de los "extranjeros" así en general. México es un país xenofóbico, para muestra sólo escuchen a Hugo Sánchez. Quizá cuando comencemos a sentirnos más latinoamericanos que mexicanos, más ciudadanos del mundo que patrioteros, podamos ver allende nuestras fronteras y sumarnos a movimientos de mayor alcance.

Recuerdo que el peje en su campaña a la presidencia decía que él no iba mirar hacia el mundo sino hacia México, y recuerdo cómo esas palabras me parecieron las más idiotas que había escuchado de un político. Me gusta eso que dices de "quiero ser parte del mundo". Es eso, justamente, no sólo en lo económico, sino también en lo social, en lo político, en las artes y la cultura.

Un abrazo, ta bueno el debate...

Edgar Clement said...

Es un país mayoritariamente mestizo, aún hay indos puros como criollos puros, los menos, pero los hay. La verdad es que en terminos generales, la mayoría de la población ya es mezcla de muchas vertientes.

Pero igual regreso al punto: ese es un "acto reflejo" de la sociedad de castas: dividir. El discurso indigenista divide, el discurso del nacionalismo criollo divide, cualquier discurso que no reconozca nuestra iguladad como SERES HUMANOS, divide.

Las masacres en México no solo han sido contra los indios, hay persecusción y genocidio documentado contra inmigrantes chinos en el norte del país, el mismo Madero arremetió contra ellos y hubo connatos de campos de concentración en la Segunda Guerra en Puebla. Qué decir de la negligencia en torno a las muertas de Juárez, muy mestizas ellas, pero dsicriminadas al fin, o de las guerras religiosas que aún se libran en nuestro país-campo de batalla, del aesesinato de Cristina Asencio perpetrado por, muy probablemente, militares indios bajo órdenes de mestizos, como acusaron los criollos al EZLN de estar organizado... la lectura de sociedad de castas está bien para entender cómo funciona el desmadre, pero es obvio que la división solo beneficia a las oligarquías de cada casta. Debemos detenerla. El país está dividido, sí, pero así seguirá mientras se siga pensando dividido.

Si leen con atención la Primera Declaración de la Selva Lacandona, es la Carta de Derechos Humanos. Desde mi punto de vista, el error retórico de Marcos fue meterse en un discurso de casta (pro-indio), así de pasó excluyó la simpatía internacional desde antes que se manifestara, se expulsaron a activistas norteamericanos que estaban levantando escuelas en Los Caracoles y no hubo argumentos para defenderlos ni siquiera mediáticamente.
¿Defender a los indios o a los mexicanos?
¿Por qué no mejor defendemos a los seres humanos que bsucan una sociedad más equitativa?... miren que también entre los indios hay hijitos de la chingada...

Ser mexicanos o latinoamericanops o de la Portales es solo una circunstancia, y debemos entender que la identidad es solo nuestro "sello de fábrica", pero no es la parte fundamental de lo que somos. Podríamos seguir funcionando aún sin ese sello.

Si nos dieran un golpe en la cabeza, y se nos olvidara absolutamente todo, hasta nuestro nombre y nuestra familia: ¿cuál sería nuestro primer pensamiento?

Cuquita la Pistolera said...

Coincido en parte con lo que dices Clement,yo no hablo de indios puros o de criollos puros. Es evidente que no existe tal cosa en la actualidad (por suerte). Y que todos somos resultado de muchas mezclas.

Pero estoy convencida de que uno de los grandes problemas de México es que se ha querido unificar a una población esencialmente heterogénea (desde hace siglos). Creo que el primer punto para entender por qué no hay una "unidad nacional" es porque justamente somos un país pluricultural, pluriétnico. Para mí ese es el punto de partida: reconocer la pluriculturalidad y no meter a toda la población mexicana al saco del "mestizaje." No olvidemos que los proyectos posrevolucionarios, en el que se insertó el de Vasconcelos, fueron justamente el de hacer una "unidad de raza", léase: mestizaje. Buscaron una sociedad integrada por mayorías unificadas para "erradicar lo que se consideraba una herencia degenerada". Ojo con eso, insisto. Para los que vieron la TV la noche del grito, recordarán que los Villalpando y etcéteras que narraban el acto insistían que lo importante era que en el zócalo se había logrado la unidad. Y luego Calderón lo resaltó.

Tampoco quiero abusar de tu espacio, pero la discusión está harto interesante y son pocos los lugares para debatir.

Así que sigo, estoy completamente de acuerdo de que la represión en México ha sido no sólo contra los indios, sino contra sectores de trabajadores organizados, mujeres, chinos y etcéteras. También coincido en que uno de los grandes errores del EZ fue cerrarse en un discurso puramente indígena sin integrar a otras grandes mayorías del país.Yo no parto de una defensa a ultranza del indígena, ni de una visión romántica sobre estos, para nada, sólo remito a conocer las políticas de los pobladores de San Juan Chamula en la actualidad para darnos cuenta de que la heterogeneidad existe también en las sociedades indígenas.

Finalmente, creo como tú que la identidad nacional es sólo una cuestión fortuita y que podemos ser de muchas patrias. Creo que la identidad nacional es una construcción socio-histórica, que el Estado busca inculcar a sus ciudadanos desde pequeños, con la mitificación de ciertos héroes patrios, con la interpretación de determinados acontecimientos históricos, etc. Los discursos que utilizarán en los "festejos del centenario" mostrarán mucho de la "identidad" que pretenden difundir las élites en el poder hoy.

Insisto. Creo que el análisis debería partir del respeto y el reconocimiento de la diversidad y de las diferencias que existen en México y no tratar de unificarlas y homogeneizarlas ¿en aras de qué? ¿qué pretende el discurso de la unidad sostenido por el Estado?

Perdón por el larguísimo choro...

Perravida said...

Miren que si se traen un buen debate...FELICIDADES! pero ambos tienen razón... pero aqui una pregunta ¿si no somos mexicanos mestizos tons que somos? el simbolismo patriotico es tan absurdo, por eso con sarcasmo digo que el 15 de septiembre todos somos mexicanos y el resto del año queremos parecernos mas a los ciudaddanos del mundo! queremos ser avanzados en tecnología educados saber idiomas tener varo y porque no hasta un auto...le rehuimos a lo "indio" porque nos han enseñado a que eso es reconocerte jodido...CONCIENCIA DE CLASE yo lo llamo...bueno eso creo yo y psss siganle al debate :)

Edgar Clement said...

Nací en Gabriel Mancera y Xola en 1967. México, soy mexicano, mestizo. Si hubiera nacido en el mismo lugar en el siglo XVII, habría sido novohispano, seguramente indio, pues los barrios españoles estaban hasta el centro o Coyoacán y había otro en lo que hoy es La Romita. Si hubiera nacido en el mismo lugar, pero en el siglo XIII quizá habría sido huachinango.

Un texano del siglo XX, uno del siglo XVI y uno del siglo I: ¿son los tres texanos?, ¿son los tes americanos?...

Las identidades son una invención del ser humano, una nacionalidad es una idea compartida por un grupo de gente, por un Estado, dentro de un territorio.

Carlos Santana es hijo de mexicanos, nació en Tijuana, no habla inglés y su cultura es completamente norteamericana a pesar de que busca empecinada y sinceramente acercarse a México... ¿es mexicano?

La identidad se rompe cuando se rompe la IDEA.

México es un país plural. No es nuevo, todo mundo se da cuenta de ello. Mi padre mítico: Hernán Cortés, se dió cuenta de ello y aprovechó esa pluralidad para dividir y vencer. Se dieron cuenta de ello los que plantearon la sociedad de castas, se dieron cuenta de ello los firmantes de la Carta de Independencia y Lucas Alamán les reprochó su hipocresía cuando los que firmaban eran solo criollos, se dió cuenta Juárez, se dió cuenta el PRI, que para aglutinar a todos los "Méxicos" bajo su control inventó la CNOP, la CNC, la CROC, y la CTM era otro de esos "méxicos" bajo el supremacismo mestizo. Decir que México es plural está bien, es acertado, y todos los proyectos que buscan la hegemonía de clase tratan de mantener UNIDA la pluralidad, pero sin EQUIDAD.

Creo que Calderón tiene razón: el zócalo vió un México unido, pero inequitativo. Nadie se peleó, digo, hubo provocaciones pero el saldo fue blanco, la fiesta logró lo que buscan todas esas fiestas, la catársis y la simulación, necesarias para dirigir el descontento, para aflojar la olla de vapor, la fiesta sigue siendo la válvula de escape para mentarle la madre al malo y sacar el rencor gritando. Los romanos lo sabían, los carnavales servían para, por un día, los ricos y los pobres fornicaran en el mismo espacio, para eso servían las máscaras que aún se lucen en el carnaval de Venecia, para guardar el anonimato de los nobles: era la manera de sostener una república esclavista: la fiesta como válvula de escape. Yo no ví un zócalo dividido, ví una vieja IDEA renovada: otra vez le podemos mentar la madre al virrey a cambio de que continúe el saqueo.

México es un país plural y es una forma de mentarle la madre al otro sin hacer una guerra, pero no se logra la equidad, al final las leyes y su "regulación discresional" a través de eso que llamamos "corrupoción" permiten el gobierno de la "pluralidad".

La acción positiva está bien, Cuquita, pero una vez más, creo que es una influencia externa, proviene de los países desarrollados que tienen en puerta un problema de rezago de minorías, muchas de ellas descendientes de inimigrantes ilegales. La acción positiva es necesaria en sociedades donde hay una clase media robusta con un sector ilustrado y de gran capacidad asociativa, aunque sea un sector minoritario. Pueden interactuar con esta "pluralidad" porque tienen la distancia del que ha resuelto sus etapas civilizatorias.

Entrar a hablar de "pluralidad" si haber resuelto la aversión al "otro" nos llevará tarde o temprano a la confrontación.

Cuquita la Pistolera said...

¿Así que este año cumpliste (o cumplirás) tus cuarenta años? Jujules... ;)

Me parece muy inteligente lo que dices sobre "entrar a hablar de 'pluralidad' si haber resuelto la aversión al 'otro' nos llevará tarde o temprano a la confrontación." Es fundamental. Y sí, lo de que México es un país pluricultural puede sonar a una perogrullada pero muchos todavía no lo entienden.

Tengo puntos de coincidencia con muchas de las ideas que planteas pero en algunas otras me entran dudas. Yo no estoy tan segura de que el zócalo vio a un México unido. No alcanzo a verlo así. Había dos equipos de sonido que competían, dos tarimas, un Palacio Nacional cercado por el ejército, miles de personas que dieron un grito y abandonaron la plaza. No veo esa unidad que vio Calderón. La simulación se la tragaron los que le creyeron a lo que mostraba Televisa o Azteca.

Otra de mis dudas, y grandes, es si podemos hablar de etapas civilizatorias, jíjoles, todo un tema, pueblos más civilizados que otros, como si la historia fuera en constante ascenso, como si tuvieramos que pasar ciertas etapas. El viejo debate entre barbarie y civilización ¿de dónde viene?

Y ya, no abuso más.

Un abrazote

Perravida said...

Ya lo decìan los romanos:
"Al pueblo pan y circo"...

Coincido con Edgar en la idea de la importancia de las clases medias ilustradas y que cada vez sean màs robustas...Tal vez esa sea nuestra deuda y al mismo tiempo compromiso...por que espero que tanto Cuquita como Edgar se consideren clase media ilustrada ¿verdad?

TODA REVOLUCION, CAMBIO O TRANSFORMACION EN LAS ESTRUCTURAS SOCIALES HAN SIDO DIRIGIDAS POR CLASES MEDIAS ILUSTRADAS...

El "pueblo" o el concepto que reconocemos como tal, no es màs que una palabra en el discurso populista, ellos se lanzan a la lucha por hambre, por encabronamiento con las desigualdades...pocas veces saben de la estructura, de las formas de gobierno, de la organizaciòn, de las estrategias de resistencia...

Y haciendo un paralelismo històrico como hizo Edgar, ahorita TODOS nosotros entrariamos en las castas inferiores, y como ya semos retehartos, psss haber hasta cuando nos llenan el hìgado de piedritas y los mandamos a chingada!!!!

Pero nahhhh, somos retefelices viendo el futbol y la novelas no?
JAJAJAJAJAJA (carcajada cìnica, patètica y hasta sarcàstica por que jijos no)

Edgar Clement said...

Nah... yo soy lumpenproletariat.
Admiro a Villa porque pasó de bandolero a caudillo sin tener que pasar por la clase media...

...mh... en serio, aún padezco algunos resentimeintos y me cuesta trabajo asumirme como clase media, aunque estadísticamente soy clase media.

En México las clases medias ilustradas no poseen discursos transformadores sino conservadores. Las revueltas suceden cuando todos los espacios de participación para un sector social se han cerrado y éste sector se ve acorralado. Siempre hay un grupo de caudillos que buscan un cambio para el beneficio de su clase y en momentos de revuelta, aprovechan el empuje de la turba desideologizada. Los grupos se van concientizando sobre la refriega pero el período de acción es muy breve, no maduran lo suficiente y acaban eliminados por el grupo conservador que reservó su participación para el final. Así pasó en la independencia, en la Reforma y en la Revolución y solo así se entiende que en nuestras guerras "libertarias" los que las consuman lo hacen matando a los que las comenzaron junto a los caudillos naturales de la lucha y al final la plebe no participa más que como carne de cañón.

Creo que aún los sectores más pauperizados no están lo suficientemente acorralados, tenemos dos válvulas que permiten ralentizar la presión solcial: la emigración al extranjero y la cultura de las limosna.

Lo del Zócalo... pues, depende de lo que entendamos como "unidad". Si tenemos un matrimonio, por ejemplo, y los vemos peleando todos los días, refunfuñando, uno abusando del otro, pero comparten la misma casa y se hacen bolas con el mismo gasto y comen en la misma mesa y ven los mismos porogramas de tv, pero se odian aún viviendo bajo el mismo techo... unos dirán que no son una pareja unida... yo diría que los une su disfunción, es más, me atervería a decir que son una pareja que ya está unida por una relación enfermiza de abuso y chantaje y que siguen así porque no han encontrado la manera de romper todo el condicionamiento que han construído, porque en el fondo no les conviene, y más allá de que uno se queda con todo el gasto el otro le tirará los platos, el otro amenazará sacando un cuchillo, e incluso hasta se lastimarán, pero no harán nada para lograr una relación de "pareja", donde ambos vayan "parejos", aunque juren que buscan la felicidad.

"Había dos equipos de sonido que competían"... en realidad vimos una competencia de ver quién grita más fuerte:

¡ea, ea! ¡a ver, ahora las mujeres! uuuuuuh ¡ahora los hombres! uuuuuuuh ¡ahora los libres! ¡vivaaaaa! ¡ahora los oficiales! ¡vivaaaaa!... desde luego, en cada grito el bando opuesto rechifla a su manera.

Al día siguiente, los que no amanecieron crudos llevaron a sus hijos a ver a los soldaditos.

Aquí no ha pasado nada.

En lo de las "etapas civilizatorias"... le llamo "etapa civilizatoria" al grado de complejidad que una sociedad va adquiriendo en la medida que va creciendo en número, formas de allegarse recursos y avance tecnológico. Nada que ver con que si ser "civilizado" consiste en no hablar con la boca llena o dejar hablar al compañerito y no arrebatarle la palabra, o no aventarle al carro a los peatones, la moral y las ideas de lo que es correcto y no, cambian adecuándose a cada etapa.

Perravida said...

"mh... en serio, aún padezco algunos resentimientos y me cuesta trabajo asumirme como clase media".

La condiciòn de clase y la conciencia que de ella se asume nada tiene que ver con recursos o riquezas...me explico, Engels tenìa varo, era un hombre cultìsimo y jamás se asumiò como un proletario porque NO LO ERA!!! eso no lo alejò de MARX ni del comunismo o si?

En tu caso monsieur, tampoco eres lumpen, tu inteligencia, educaciòn aunque no formal, y trabajo, te ubican necesariamente en la clase media...TU YA ESTAS ILUSTRADO!!!!! ya no eres parte de los desclasados, esa carne de cañon...el propio LENIN no era PROLETARIO, bueno TROTSKI era un intelectual moderado antes de la revoluciòn rusa!!!!

En fin, que no es lo mismo ser marginal que un marginado...

Por lo de etapas civilizatorias conicido tremendamente y aquì podrìamos mencionar màs un concepto de HORIZONTE CULTURAL que no tiene que ver con años o etapas sino con avancez y complejidad que alcanza una civilizaciòn...

TE LO REITERO: ESTE DEBATE ESTA RETE BUENO

Cuquita la Pistolera said...

Etapa civilizatoria. Me recuerda a Spengler y a Toynbee. Huelo algo de una concepción evolucionista de la historia en ese planteamiento.

Edgar Clement said...

No los he leído, Cuquita... mas bien he jugado "Age of Empires". Te encargas de hacer crecer una civilización a través del comercio o el desarrollo tecnológico. No sé, me parece como obvio que en la medida en que el ser humano se va reproduciendo, las formas de mantener unido al grupo se van haciendo más sofisticadas y la manera como se difunden las ideas que formarán el acervo común va de la mano del desarrollo tecnológico, no se diga de la necesidad de producir mayor volúmen de alimentos para poblaciones mayores. Desde luego, la división en "etapas", es artificial, pero creo que son semejantes en civilizaciones diversas...

Por ejemplo, cuando me pongo a pensar sobre qué hubiera pasado si no llegan los españoles.
Pìenso: el imperio azteca estaba unificado, pero dividido, las piezas estaban juntas pero no estaban pegadas, pues. Es la división que aprovechó Cortés. Entre estas piezas ya había tensión y el enoteísmo azteca ya no estaba dando respuestas a los problemas de administración del imperio. Esta crisis se reflejaba en el sentimiento de "fin de los tiempos" en la corte azteca. De no haber llegado los españoles este "fin de los tiempos" no habría llegado, el sistema de pensamiento caería en descrédito y las tensiones habrían generado levantamientos en las "provincias" aztecas. La respuesta de la metrópoli, además de la militar, tendría que haber sido reunificar al imperio, y sospecho que esta reunificación tendría que haber sido el paso a la "etapa" monoteísta...

... pasó en Egipto cuando se pasó del politeísmo al culto a Ra, pasó en China con Qin, les pasó a los hebreos con Moisés. En general estas etapas van acompañadas de reformas administrativas, curiosamente. Imagino que para aumentar la productividad, el comercio y la comunicación, habría sido necesario además del monoteísmo, la imposición del uso de la rueda.

En nuestro caso sucedió algo particular, el paso de una "etapa civilizatoria" a otra fue irrumpida por otra civilización (no interrumpida, sino irrumpida), los procesos civilizatorios occidentales se entromenten en los aborígenes y se forma un traslape de procesos en donde ningun proceso se termina y sin embargo se contaminan mutuamente, generando un avance desordenado en lo general y manteniendo un orden mínimo que garantice la pura existencia del cuerpo social.

Nuestra sociedad crecerá, cuando surja la necesidad de trascender la pura existencia. Eso, necesariamente será un proceso interno y puede durar siglos, en el trayecto podemos desaparecer como sociedad diluyéndonos en las constantes irrupciones civilizatorias que siguen bombardeandonos.

Creo que el proceso no debe ser nuevo, que debe haber civilizaciones que fueron irrumpidas por otras y que si no tenemos registro de ello es porque tal vez se "diluyeron" en el proceso civilizatorio dominante.

Una civilización tarda algunos miles de años en madurar. El occidente cristiano parece ser el más acelerado de la historia humana, ha tardado 2000 años en estar donde está. De la conquista para acá apenas llevamos 500 años, muy poco para saber si formamos parte de un embrión o un aborto, ni siquiera nos hemos repuesto de la primera irrupción, y aún nos angustia nuestra identidad, será difícil pensar claro con tanta angustia de por medio.

Edgar Clement said...

... sobre la posibilidad de disolvernos:

http://www.milenio.com/mexico/milenio/nota.asp?id=550998

“Se dice que el americano vino de Asia, se dice que los aztecas vinieron de Aztlán, el hecho es que migrar ha sido nuestro pasado, es nuestro presente y probablemente sea nuestro futuro. Como lo prueba esta muestra, los seres humanos migramos, la naturaleza migra, la cultura migra, la alegría migra”

¿Qué queremos de nosotros?
¿Seremos embrión o aborto?

Perravida said...

Soy optimista al respecto: Somos EMBRIONES!!! y tal vez la respuesta a la pregunta bàsica que planteas se encuentra precisamente en dicho estadio: el embrion comienza a crecer a trasformarse segundo a segundo, Mèxico probablemente se encuentra en una etapa embrionaria culturalmente y su saco gestacional es la suma de multiples contradicciones. Mi sueño güajiro es tener vida para ver una trasformaciòn significativa para Mèxico. Ya lo decìa el padre nuestro latinoamericano: a parir que hacen falta un chingo de nuevos guerreros...pero no solo a tener chamacos como nuevas camadas perrunas, hay que educarlos para agrandar la resistencia...Bueno, esta es mi particular interpretación de todo aquello.

Le dejo muchos saludos master

Perravida said...

Padrenuestro latinoamericano
Mario Benedetti

Padre nuestro que estás en los cielos,
con las golondrinas y con los misiles,
quiero que vuelvas antes de que olvides
cómo se llega al sur de Río Grande.

Padre nuestro que estás en el exilio,
casi nunca te acuerdas de los míos;
de todos modos, dondequiera que estés,
santificado sea tu nombre,
no quienes santifican en tu nombre
cerrando un ojo para no ver las uñas sucias de la miseria.

En junio de mil nueve setenta y cinco
ya no sirve pedirte "venga a nos el tu reino",
porque tu reino también está aquí abajo,
metido en los rencores y en el miedo,
en las vacilaciones y en la mugre,
en la desilusión y en la modorra,
en este ansia de verte pese a todo.
Cuando hablaste del rico, la aguja y el camello
y te votamos todos, por unanimidad, para la gloria,
también alzó la mano el indio silencioso
que te respetaba pero se resistía a pensar "hágase tu voluntad".

Sin embargo, una vez, cada tanto,
tu voluntad se mezcla con la mía;
la domina, la enciende, la duplica,
más arduo es conocer cuál es mi voluntad
cuando creo de veras lo que digo creer,
así en tu omnipresencia como en mi soledad,
así en la tierra como en el cielo,
siempre estaré más segura de la tierra que piso
que del cielo intratable que me ignora.

Pero, ¿quién sabe?, no voy a decidir
que tu poder se haga o se deshaga.
Tu voluntad igual se está haciendo en el viento,
en el Ande de nieve,
en el pájaro que fecunda a su pájara,
en los cancilleres que murmuran "Yes, sir",
en cada mano que se convierte en puño.
Claro, no estoy segura si me gusta el estilo
que tu voluntad elige para hacerse;
lo digo con irreverencia y gratitud,
dos emblemas que pronto serán la misma cosa.

Lo digo, sobre todo, pensando en el pan nuestro de cada día
y de cada pedacito de día.
Ayer nos lo quitaste, dánosle hoy.
O al menos el derecho de darnos nuestro pan,
no sólo el que era símbolo de algo,
sino el de miga y cáscara,
el pan nuestro.

Y ya que nos quedan pocas esperanzas y deudas
perdónanos, si puedes, nuestras deudas,
pero no nos perdones la esperanza;
no nos perdones nunca nuestros créditos.
A más tardar mañana saldremos a cobrar a los fallutos,
tangibles y sonrientes forajidos.
A los que tienen garras para el arpa.

Poco importa que nuestros acreedores perdonen
así como nosotros, una vez, por error,
perdonamos a nuestros deudores.
Todavía nos deben como un siglo de insomnios y garrote,
como tres mil kilómetros de injurias,
como veinte medallas a Somoza,
como una sola Guatemala muerta.

Y no nos dejes caer en la tentación
de olvidar o vender este pasado,
o arrendar una sola hectárea de su olvido,
ahora que es la hora de saber quiénes somos
y han de cruzar el río el dólar y su amor contra-reembolso
arráncanos del alma el último mendigo
y líbranos de todo mal de conciencia.

Amén

Edgar Clement said...

Qué poema de espíritu tan barroco...

Perravida said...

:) En él se funde mucho de lo que encierra nuestra contadictoria historia por eso me gusta!